El Pasteur celebra la Pascua

Primeras confesiones de los alumnos de tercero de Primaria

El júbilo de la resurrección de Cristo se prolonga ocho días seguidos, hasta cumplirse la Octava de Pascua, que es la primera semana de este tiempo litúrgico. El Pasteur lo ha vivido intensamente con las familias en la celebración de una hermosa Eucaristía. El capellán del Colegio, el padre Juan, compartió con nosotros la bonita historia de Pepe, un señor que cada mañana pedía al Señor vivir el día con alegría. Incluso en una mesa de quirófano, cuando hasta los médicos lo daban por perdido, Pepe se puso en manos de Dios y pidió que lo operaran como se opera a los vivos. Una bonita historia que nos enseña que todos y cada uno de nosotros podemos elegir cómo vivir nuestra vida y que, sin duda alguna, es mejor optar por la alegría y la confianza en el Padre.   


Un elevado número de alumnos de 3º de Primaria del Pasteur acaban de recibir su segundo sacramento: el de la Confesión. En el hermoso camino que recorre un cristiano a lo largo de su vida como tal, el sacramento de la Penitencia constituye una “segunda oportunidad” para reparar todos aquellos errores que cometemos tras haber sido bautizados.

 

Aunque los niños estaban francamente nerviosos, los padres Juan y Miguel consiguieron emplear las palabras adecuadas para que, una vez terminada la celebración, todos salieran contentísimos del oratorio. El padre Miguel les explicó que un sacramento es algo muy valioso aunque no todo el mundo lo sepa ver, y el padre Juan les aseguró que un sacerdote “nunca, nunca, nunca, nunca, nunca, nunca… jamás” habla con nadie de los pecados confesados.

 

 

Los padres de los alumnos acudieron muy alegres a la cita, tuvieron un ratito de oración ante el sagrario acompañado por los cantos del coro, y al terminar se llevaron a los niños para celebrarlo como la ocasión se merecía.


Cuaresma: ponte a tiro de Cristo

El Colegio Pasteur ha iniciado con ilusión el tiempo de Cuaresma. La Santa Misa del Miércoles de Ceniza fue el punto de partida para familias, alumnos y personal del Centro. En la homilía, el padre Miguel recordó a los asistentes que es necesario “ponerse a tiro del Señor”, es decir: dejar que el Padre nos vea, de manera que pueda obrar en nosotros. La conversión, por nosotros mismos, es misión imposible. Ya lo sabéis: hay que ponerse a tiro de Cristo.

 

 

Os dejamos un calendario de Cuaresma con propósitos diarios que se pueden trabajar en familia. Sin duda nos ayudará a vivir cristianamente este tiempo de preparación.


Visita del Obispo y bendición del Pasteur

El obispo de la Diócesis de Getafe, Don Joaquín María López de Andújar, ha visitado el Pasteur y ha bendecido las nuevas instalaciones del Centro. Con motivo de tan importante acontecimiento, el Colegio entero se ha preparado durante días: decoración en la entrada, preparación del Oratorio y de la Santa Misa y ensayos entre el alumnado.

 

Nada más llegar, el pastor fue recibido por los alumnos de 4º de Primaria, quienes cantaron con entusiasmo el Himno del Colegio por primera vez en la historia del Pasteur. Don Joaquín María agradeció a los niños su participación con unas tiernas palabras y se dirigió hacia el Oratorio acompañado por el cuerpo directivo y miembros del AMPA.

 

La Eucaristía fue el momento central de la jornada. Asistieron alumnos de 5º y 6º de Primaria, padres y autoridades, incluido el Alcalde de Arroyomolinos, Don Carlos Ruipérez. El Obispo explicó maravillosamente a los asistentes por qué lleva un anillo (representa a Jesucristo, esposo de la Iglesia), por qué sostiene el báculo (representa a Jesucristo, pastor de la Iglesia) y por qué en algunos momentos de la celebración se pone la mitra (representa a Jesucristo, Señor de la Iglesia). Animó a los niños a seguir y a defender a Cristo tal y como lo hicieron los Santos Niños Justo y Pastor. También en el transcurso de la Misa Don Joaquín María bendijo el nuevo cáliz y la nueva patena del Pasteur.

 

Tras desayunar distendidamente con los profesores del Centro, el obispo recorrió las instalaciones y saludó a todo el personal, mostrándose como una persona cercana y humilde. Finalizó su visita con una charla muy agradable en el Oratorio con los alumnos de Secundaria.

 

 

Os dejamos una galería fotográfica de tan fructífera jornada.


El Colegio Pasteur se reviste de Navidad

La Navidad ha llegado al Colegio Pasteur y ha inundado todas sus instalaciones. Durante semanas los alumnos y sus profesores han preparado con entusiasmo cada pequeño detalle de su decoración navideña. También las familias han aportado su granito de arena: espumillón, bolas de colores, adornos para las ventanas…

 

El recibidor del Centro fue el primero en vestirse de fiesta: un impresionante Nacimiento flanqueado por su árbol de Navidad da la bienvenida a padres y alumnos desde la llegada del Adviento.

 

 

El resto de pasillos y aulas han ido cobrando, poco a poco, la luminosidad que solo el espíritu navideño otorga a las cosas. Os dejamos una preciosa galería fotográfica de cómo se ha conseguido una decoración tan navideña. 


El Pasteur celebra su Misa de Difuntos

La comunidad educativa del Pasteur se congregó en el Oratorio del Centro para rezar por sus difuntos el pasado miércoles 2 de noviembre. La celebración estuvo presidida por el capellán del Colegio, el padre Juan Cerrato, y a ella asistieron profesores, familiares y alumnos. El Coro del Pasteur intervino con sus cantos. La Eucaristía se desarrolló en un hermoso clima de oración y cercanía. Os dejamos una galería fotográfica.   


Los más pequeños de Primaria visitan el Oratorio

Conocer cada espacio del edificio nuevo es todo un descubrimiento. Sobre todo para los más pequeños del colegio. Los alumnos de 1º de Primaria ya se han acercado a visitar el Oratorio del Pasteur. Allí, el capellán del Centro, el padre Juan, los recibe y les explica un montón de cosas interesantes. Los niños escuchan con mucha atención: “A la capilla también podemos llamarla Oratorio, puesto que aquí venimos a orar con nuestro Padre. A la mesa que hay en el centro, de ahora en adelante la vamos a llamar altar. Y lo más importante de todo: la cajita se llama Sagrario, y en ella nos está esperando Jesús”. 

 

Los pequeños no paran de hacer preguntas al sacerdote, que responde encantado a causa de tanta curiosidad. Seguro que, a partir de ahora, el Oratorio se convertirá en un hermoso lugar de encuentro con Jesús para todos nuestros alumnos.


Misa de inicio de curso en el Pasteur

El pasado 23 de septiembre, día en el que la Iglesia recuerda con devoción a San Pío de Pietrelcina, la familia del Pasteur celebró dos misas de inicio de curso. A la primera de ellas asistieron los alumnos de 5º y 6º de Primaria; a la segunda, los chavales de Secundaria. Los padres que quisieron participar también acudieron a la Eucaristía, y los alumnos mayores del Coro del Colegio alegraron la cita con sus cantos.

 

El padre Juan, capellán del Centro, empleó distintas palabras para transmitir el mismo mensaje a pequeños y mayores. En ambos casos recalcó la importancia de toda una vida de entrega y obediencia a la Iglesia: la de San Pío de Pietrelcina. Al finalizar la celebración, los alumnos se acercaron a venerar una reliquia del santo italiano. 

 

En las dos misas fue presentado a los alumnos Miguel María Luengo, diácono de la Diócesis de Getafe que el próximo 12 de octubre será ordenado sacerdote en la Basílica del Sagrado Corazón de Jesús del Cerro de los Ángeles. El joven se puso al servicio de los alumnos y se mostró ilusionado ya que, a partir de unas semanas, lo veremos muy a menudo por nuestro Colegio atendiendo las labores de Pastoral junto con el padre Juan.


Padre Juan Cerrato, capellán del Pasteur: “Al empezar la universidad me aparté de Dios, pero cada vez me sentía más solo”

¿De pequeño ya querías ser sacerdote o había alguna profesión que te atrajera más?

De pequeño quería ser como los broker de las grandes Bolsas y vivir en Nueva York. Al igual que lo veía en la televisión (sobre todo en una serie que ha marcado mi adolescencia, Friends) me apetecía residir en esa gran ciudad y trabajar en la Bolsa, compra-vende… [ríe].

 

Entonces… ¿encaminaste tus pasos por ahí?

Empecé a estudiar Administración y Dirección de Empresas, pero el Señor tenía otro camino para mí.

 

¿Tú ya conocías al Señor cuando eras niño?

Me crié en una familia donde aprendí desde pequeño a vivir la fe y estudié también en un colegio religioso. Sin embargo, al comenzar la universidad, me aparté de Dios y empecé a vivir “la vida loca”, como cantaba Ricky Martin [risas]. Iba a muchas fiestas con muchos “amigos”. Pero cada vez me sentía más sólo.

 

¿Qué pasó para que todo cambiara?

Un día me di cuenta de que así no podía seguir. Después de estar mucho tiempo sin confesar, un buen amigo me invitó a la iglesia. Allí experimenté, a través del Sacramento de la Confesión, la Misericordia de Dios. La misma que el Papa Francisco lleva todo el año experimentando.

 

¡Menudo giro! ¿Cómo afectó esto a tu vida?

Volví a ir a la iglesia y me centré en los estudios. Cuando tenía 21 años, en mayo de 2003, el Papa Juan Pablo II vino a España para canonizar a cuatro grandes santos españoles. En la Vigilia de los Jóvenes escuché la voz de Dios a través de San Juan Pablo II: “Si sientes la voz de Dios que te dice ‘sígueme’ no la acalles, no la acalles”. Y eso hice. El 29 de septiembre de ese mismo año estaba entrando en el seminario.

 

¡Impresionante! ¿Cuánto tiempo hace ya que eres sacerdote?

De sacerdote llevo seis años y no me arrepiento de seguir cada día al Señor. Soy inmensamente feliz, con las luchas de cada día, como todo el mundo, pero siento cómo Dios me va cuidando y guiando. Lo hacía en mis años de sacerdocio en Villaviciosa de Odón y ahora también aquí, en Arroyomolinos.

 

¿Cómo acabaste siendo miembro del Colegio Pasteur?

Cuando mi obispo me dijo que me enviaba a un colegio sentí un poco de vértigo. ¡Volver al colegio! [ríe]. Pero, en mi vida, siempre que he confiado en los planes de Dios me ha ido bien. Con esa ilusión comencé este camino en el cual yo creo que he aprendido más de los profesores y de los chicos que ellos de mí. Es un regalo llevar al Señor hasta las aulas.

 

Entonces… ¿te gusta lo que haces, verdad?

Me encanta el trato con las personas: jóvenes, niños, adultos, mayores… Cada uno de nosotros somos un regalo que tenemos que descubrir. Hoy en día quizá el mayor reto son los jóvenes porque no quieren saber nada de Dios. ¡Me veo tan reflejado a veces en ellos! Por eso les intento transmitir lo que ha cambiado mi vida, la ALEGRÍA de Cristo. De hecho, mi lema sacerdotal es SERVIDOR DE VUESTRA ALEGRÍA.

 

¿A qué santo le pides ayuda más a menudo?

El santo que más me ha marcado es San Francisco de Sales y un libro concreto, En las fuentes de la Alegría. San Francisco fue siempre dócil a la Iglesia, gran Obispo y, sobre todo, se lo conoce como el Apóstol de la Dulzura. Quiero que mi vida sea eso: llevar el amor Dios, su alegría. Unido a este gran santo hay un Papa que también ha dejado huella en mí: Benedicto XVI. ¡Sus textos son tan profundos y tan sencillos de comprender al mismo tiempo! El lema sacerdotal del que hablaba antes lo tomé de San Francisco de Sales y del Papa Benedicto. Este tiene una hermosa homilía de cómo el sacerdote tiene que ser servidor de la alegría de Dios.

 

¿Cómo te podemos ayudar todos los miembros de la Familia Pasteur en tu labor?

Desde el Colegio me podéis ayudar como lo habéis hecho hasta ahora: siendo vosotros mismos. Añadiría que no tengáis miedo de abrir a Cristo vuestra vida. Solo os pido lo que dice el Evangelio: “Ven y verás”.

 

Ayúdanos tú ahora a nosotros. Danos un consejo para terminar esta entrevista…

 

Hay una frase de Benedicto XVI que me ha marcado y repito muy a menudo: “Quien deja entrar a Cristo en su vida no pierde nada, absolutamente nada, de lo que hace a la vida libre, bella y grande. Él no quita nada y lo da todo”. Que Dios os bendiga a todos.


                                      El Adviento

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Miércoles 11 de noviembre Misa de difuntos a las 17:15h


El Colegio Pasteur ofrece una misa por todos los difuntos de su comunidad educativa

En el Colegio Pasteur se le da un grandísimo valor a la oración. Por este motivo, el pasado miércoles 11 de noviembre por la tarde se celebró una misa en la que familiares, alumnos y profesores rezamos por todos los seres queridos que ya no están entre nosotros. De este modo, tanto al inicio de la misa como en el momento indicado de la liturgia, se nombró uno por uno a todos los difuntos que habían sido incluidos en una lista abierta por todos los miembros de la gran familia del Pasteur.

El capellán del Colegio y párroco de Arroyomolinos, Don Fernando, habló a la comunidad acerca de la vida, la muerte y la santidad. Aunque el mundo en el que vivimos defienda que la muerte es la meta del ser humano, los cristianos atesoran el don divino de la fe. El hombre está llamado a ser santo. 

La misa fue concelebrada por Don Juan, nuevo componente de nuestro equipo de Pastoral y sacerdote coadjutor de la Parroquia de la Asunción de Nuestra Señora. Este curso, el padre Juan será el encargado de la orientación espiritual de los alumnos de la ESO (próximamente publicaremos en la web del Pasteur una entrevista con él para que todos tengáis la oportunidad de conocerlo mejor).

Como en cada una de las ceremonias religiosas que tienen lugar en el Centro, los alumnos del Coro aportaron mayor profundidad a la misa con sus cantos. En esta ocasión, todos nos alegramos al presenciar la incorporación de cuatro alumnas de la extraescolar de Guitarra a la citada formación: Alba Elez, de 6º de Primaria; y Belén Gómez, Andrea Herrero y Aldara Vega, de 5º de Primaria. Desde aquí les damos nuestra más sincera enhorabuena a las cuatro.